Als esmorzars que va organitzar abans de les eleccions generals del 20N, la gent de l’UpSocial es va comprometre amb els partits polítics a presentar propostes concretes per promoure la innovació social i l’ emprenedoria social a Espanya. Sobre la base de la “Iniciativa a favor de l’emprenedoria social” presentada per la Comissió Europea al novembre, un grup de treball ha desenvolupat la següent proposta. José Luís Ayllón, del Partit Popular i des del 23 de desembre de 2011 Secretari d’Estat de Relacions amb les Corts, va demanar enviar-li la proposta abans de final d’any.

Tots aquells que vulguin adherir-se a la proposta per obrir un diàleg amb els grups parlamentaris i amb el govern, poden fer-ho a: http://www.doodle.com/hw5qf4da976i9ipz. Amb la vostra adhesió el missatge serà més fort.

Els temes aquí descrits no estan tancats, i els podem anar desenvolupant conjuntament en les properes setmanes. Els que estigueu interessats a participar en el grup de treball, envieu un missatge a Montse Jaime (mjaime@upsocial.org) i estarem encantats d’integrats en la dinàmica. Caminem curts de mans i tota contribució serà més que benvinguda.

El grup de treball d’incidència política, que ha desenvolupat la proposta, està format
– Ana Álvarez
– Carmen Salcedo (Fundació Itinerarium)
– Jorge Rovira (Bee Honey)
– Juan Bernardo González (UpSocial)
– Miquel de Paladella (1x1Microcredit)
– Narcís Vives (Fundació Itinerarium) i liaison amb la comunitat d’Ashoka fellows a Espanya
– Sergi Capell (Obra Social, Caja Madrid)

PROMOCIÓN DE LOS EMPRENDIMIENTOS SOCIALES EN ESPAÑA EN 2012 – PROPUESTAS

Barcelona, 30 de diciembre de 2011                                                               Borrador 1.3

Contexto y antecedentes

Con economías en fase de crecimiento lento o negativo y con demandas sociales en neto aumento, los grandes retos económicos, sociales y ambientales requieren hoy más que nunca de la innovación social. Y si bien existe un consenso entre las administraciones públicas, la sociedad civil y el sector privado en la necesidad de innovar para resolver los problemas complejos a los que nos enfrentamos, los obstáculos a la innovación social persisten y la hacen a menudo inviable.

En este contexto, el trabajo de emprendedores/as sociales en todo el mundo empieza a ser reconocido. El premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional que se otorgó en Octubre de 2011 a Bill Drayton, fundador de Ashoka, es un ejemplo del creciente interés que despiertan los nuevos modelos de transformación social que promueven los emprendimientos sociales. En España, este sector está creciendo rápidamente, como lo demuestran el programa de emprendimientos sociales de La Caixa, el proyecto Momentum liderado por ESADE y el BBVA, o el reciente desarrollo de ecosistemas de apoyo en Catalunya, Euskadi y Madrid entre otros.

Por este motivo, y siguiendo los diálogos mantenidos con los partidos políticos a raíz de la “Llamada a promover la innovación social”, con motivo de las elecciones generales del 20N, un grupo de personas e instituciones[1] que lideran o dan apoyo a emprendimientos sociales han preparado la presente propuesta para consideración de los grupos parlamentarios y del Gobierno.

Definición

El 25 de octubre de 2011, la Comisión Europea lanzó la “Iniciativa en favor del emprendimiento social”[2], situando “la economía social y la innovación social en el centro de sus iniciativas, tanto en lo que concierne a la cohesión territorial como a la búsqueda de soluciones originales para los problemas sociales”.

Por ‘empresa social’, la Comisión entiende las empresas:

  • para las cuales el objetivo social de interés común es la razón de ser de la acción comercial, que se traduce a menudo en un alto nivel de innovación social;
  • cuyos beneficios se reinvierten principalmente en la realización de este objetivo social;
  • y cuyo modo de organización o régimen de propiedad, basados en principios democráticos o participativos u orientados a la justicia social, son reflejo de su misión.

Así, pueden ser:

  • empresas que prestan servicios sociales o suministran bienes y servicios destinados a un público vulnerable (acceso a la vivienda, acceso a los cuidados, ayuda a las personas de edad o con discapacidad, inclusión de grupos vulnerables, guardería infantil, acceso al empleo y a la formación, gestión de la dependencia, etc.); y/o
  • empresas cuyo modo de producción de los bienes o servicios persigue un objetivo de tipo social (integración social y profesional mediante el acceso al trabajo de personas desfavorecidas, sobre todo por razón de su escasa cualificación o de problemas sociales o profesionales que provocan exclusión y marginación), pero cuya actividad puede incluir bienes o servicios que no sean sociales.

Identificación de los retos

Los emprendimientos en España se enfrentan a retos importantes: el principal es el acceso a financiación. A la falta de acceso a crédito, se suman las dificultades generadas por:

-       las condiciones que se imponen al crédito, que a menudo imposibilitan emprender de nuevo en el caso de un fracaso anterior;

-       la falta de agilidad y flexibilidad burocrática;

-       los riesgos que conlleva la contratación de personal, etc.

En el caso de los emprendimientos sociales, estos obstáculos se acentúan hasta el punto que los hacen difícilmente viables.

(a) Acceso a financiación:

El principal reto es contar con mecanismos financieros adecuados a la realidad de los emprendimientos sociales:

  • La posibilidad de acceder al mercado financiero privado para conseguir inversión y financiación es más difícil, ya que una de las características que definen las empresas sociales es que su objetivo no es generar beneficios para sus propietarios, sino tener incidencia social. Así, las empresas sociales no se plantean, ni generan los retornos económicos esperados por los inversores. Para una empresa social los retornos económicos se sitúan entre 1-10%, lejos de los 20-25% que esperan los “business angels”;
  • El tamaño de los emprendimientos sociales es a menudo demasiado pequeño para justificar la involucración de fondos de inversión. Los gastos de gestión de éstos requieren a menudo inversiones de al menos medio millón de euros. Los emprendimientos sociales acostumbran a requerir inversiones de entre 25.000 y 500.000€.
  • Si a pesar de estos dos problemas, se obtiene crédito, éste acostumbra a imponer condiciones que frenan a las personas emprendedoras: garantías personales e hipotecarias y tipos de interés, como si se tratara de préstamos al consumo.
  • El acceso a fondos públicos se ve obstaculizado a menudo por mecanismos excesivamente rígidos o burocráticos. Por ejemplo, a las empresas sociales puede resultarles difícil acceder a los Fondos Estructurales cuando las autoridades de gestión únicamente financian proyectos de corta duración. La multiplicidad de los programas hace que sean difícilmente accesibles para las estructuras pequeñas y orientadas a resultados sociales a medio y largo plazo. La renuncia explícita a maximizar beneficios supone también un obstáculo para acceder a fondos públicos.
  • Finalmente, los fondos públicos orientados a promover de I+D+i no se centran en la innovación social. La posibilidad de adaptar y replicar innovaciones probadas en otros países, que resuelvan problemas sociales, no se ve incentivada por este tipo de fondos, cuando su impacto económico y social podría ser extremadamente productivo.

(b) Visibilidad, credibilidad y reconocimiento en el mercado

La definición de un marco jurídico específico de las empresas sociales contribuiría, sin duda, a promocionar su difusión, mejorar el conocimiento y comprensión del mercado sobre éstas, al mismo tiempo que permitiría legislar de forma adecuada todos los aspectos relacionados con este tipo de empresas.

  • El escaso reconocimiento de las empresas sociales es el otro obstáculo que dificulta su creación y desarrollo. El marco legal que ignora las especificidades de las empresas sociales, las limitaciones en lo que respecta a la redistribución de los beneficios, o el empleo de trabajadores vulnerables, dan a menudo a proveedores, inversores, administraciones públicas, e instituciones la sensación de que son empresas de mayor riesgo y menor seriedad que otras.
  • El sistema educativo, tanto en primaria, secundaria y educación universitaria, no contempla el conocimiento y la capacitación en emprendimiento en general y menos aún social. Este es un factor decisivo en el déficit de espíritu emprendedor que existe en España[3], a pesar de las iniciativas innovadoras de algunas personas e instituciones españolas que son referentes mundiales[4].

(c) Desarrollo de un marco jurídico adecuado

  • El entorno normativo español no tiene en cuenta las características específicas de las empresas sociales, en particular por lo que respecta a las figuras y normas de contratación, compra pública y a los regímenes existentes. Esto dificulta la movilización de los inversores y el acceso a las subvenciones, los contratos públicos, o a las bonificaciones fiscales que obtienen figuras jurídicas que generan el mismo valor social. Así muchos emprendimientos sociales se ven obligados a recurrir a montajes jurídicos muy complejos.
  • La definición de un marco jurídico específico de las empresas sociales contribuiría, sin duda, a promocionar su difusión, al mismo tiempo que permitiría legislar de forma adecuada todos los aspectos relacionados con este tipo de empresas.
  • Tampoco existe una regulación normativa específica en torno a la persona emprendedora y su potencial en tanto que motor económico y social.

Propuesta de medidas

Esta propuesta nació en los diálogos que tuvieron lugar con motivo de las elecciones del 20N en la sede de UpSocial en Barcelona, y se basa en la Iniciativa en favor del emprendimiento social[5] que la Comisión Europea presentó el 25 de octubre de 2011, que pretende situar “la economía social y la innovación social en el centro de sus iniciativas, tanto en lo que concierne a la cohesión territorial como a la búsqueda de soluciones originales para los problemas sociales”. En ella, la Comisión plantea un plan de acción para apoyar el emprendimiento social en Europa basado en tres líneas de acción, que son las mismas sobre las que se centra esta propuesta de medidas.

a)    Mejorar el acceso a financiación a emprendimientos sociales

A1. Facilitar el acceso a financiación privada de los emprendimientos sociales

Crear incentivos fiscales a la inversión en emprendimientos sociales que afecten a Business Angels sociales, sociedades y fondos de capital-riesgo social y a inversores informales privados. Entre estos incentivos, se encontrarían los siguientes:

  • Deduccionesen el IRPF y similares de la inversión efectuada por privados con un límite máximo de 500.000€.
    • Exenciones fiscales en las ganancias y rentas que se obtengan siempre y cuando éstas supongan una cantidad inferior al 10% de la inversión.
Referencias:

A2. Definir una cuota mínima de fondos privados de pensiones y jubilación destinados a fondos solidarios/de inversión en impacto social
  • Desde 2010, las empresas que crean fondos de ahorro/pensiones en Francia (obligatorio para empresas de más de 50 empleados) deben crear un fondo solidario a ofrecer a sus empleados. Un 10% de estos fondos está destinado a inversiones en emprendimientos sociales. Se ha conseguido movilizar 2.000 millones de € en Francia[6] de estos fondos. Se propone un mecanismo similar para España que permita la creación de fondos para emprendimientos sociales.
Referencias:

A3. Abrir los fondos de I+D+i a iniciativas de innovación social
  • El Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica debe incluir la generación de valor social como uno de sus objetivos y criterios, e incluir proyectos de I+D+i en el ámbito de la generación de valor social.

b)   Promocionar la cultura del emprendimiento social/Mejorar la visibilidad

B1. Mejorar la visibilidad de los emprendimientos sociales
  • Creación y promoción de etiquetas y certificaciones aplicables a los emprendimientos sociales para mejorar su visibilidad y facilitar la comparación en el mercado;
  • Promover la integración en redes de emprendimientos sociales en España y Europa;
  • Promover el aprendizaje mutuo y el reforzamiento de las competencias de las administraciones autonómicas y municipales.
Referencias:

B2. Mejorar la formación en emprendimiento social
  • Fomentar la capacitación y la acción en emprendimientos sociales en el sistema educativo (primaria, secundaria, bachillerato y universidad) utilizando modelos de formación-acción, tales como la propuesta de Aprendizaje y Servicio, que combina procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en un único proyecto bien articulado, en el que los participantes se forman trabajando sobre necesidades reales del entorno con el objetivo de mejorarlo. La capacitación y la acción en emprendimientos sociales en el sistema educativo, abordadas e integradas en el currículum transversalmente, contribuye no sólo a la cultura del emprendimiento, sino a la mejora de competencias esenciales y a la motivación de los estudiantes para asumir activamente su proceso global de aprendizaje.
  • Fomentar el aprendizaje colaborativo en red: El acceso a las tecnologías de la información y comunicación abre las puertas de la escuela y le permite no sólo acceder a información, sino participar en proyectos en común con escuelas de otros lugares. De este modo, facilita la  comprensión intercultural y permitiendo la educación global a partir del diálogo directo entre escuelas de distintos países, que deciden trabajar en un mismo proyecto en común a través de Internet.

La participación en proyectos interescolares a través de Internet amplía la visión y la comprensión del mundo ya desde una temprana edad, y prepara para futuros emprendimientos, que gracias al potencial de las redes, pueden contribuir a solucionar los problemas de la humanidad

  • Formar al profesorado en emprendimiento social y aprendizaje en red: El papel del profesorado es clave para contribuir al cambio de paradigma de una enseñanza basada en la transmisión de información a otra centrada en el alumno activo, emprendedor y trabajando en red. En este proceso de cambio, el centro de gravedad se desplaza del profesor al alumno en un primer momento, y al grupo de alumnos mediante el trabajo en equipo en una segunda fase, cambiando el rol del profesor de la transmisión de información al acompañamiento de los alumnos en su aprendizaje. Para lo cual será un guía, un facilitador y mediador, orientando y contextualizando el aprendizaje, reelaborando y reestructurando la información, las experiencias.
Referencias:

c)    Mejorar el entorno jurídico.

C1. Creación de la figura jurídica de empresa social, en línea con la definición de la Comisión Europea
  • La Comisión Europea define la empresa social como aquellas: (a) para las cuales el objetivo social de interés común es la razón de ser de la acción comercial que se traduce a menudo en un alto nivel de innovación social; (b) cuyos beneficios se reinvierten principalmente en la realización de este objetivo social; y (c) cuyo modo de organización o régimen de propiedad, basados en principios democráticos o participativos u orientados a la justicia social, son reflejo de su misión.
  • La creación de una figura legal, limitando la distribución de dividendos a los propietarios, siguiendo los modelos ya creados en otros países, permitirá organizar las bonificaciones fiscales, ser competitivas en la contratación pública (cuando ésta incluya cláusulas sociales y medioambientales).
Referencias:

C2. Creación del Contrato (contrato de apoyo al proyecto de empresa) de emprendedor, siguiendo el modelo francés.
Para superar la falta de un marco jurídico específico que permita a un emprendedor poner a prueba una proyecto empresarial, Francia ha desarrollado diferentes prácticas, entre ellas la incubadora de empresas, un lugar de acogida en el que los emprendedores reciben apoyo y acompañamiento en la creación de su proyecto, prueban a escala real su actividad, y tienen la posibilidad de validar la viabilidad económica de su proyecto.Las incubadoras de empresas se organizan a través del Contrato de Apoyo  al Proyecto de Empresa (CAPE). Este es un contrato por el cual una empresa o asociación ofrece un programa de preparación para la creación o reiniciode empresas y la gestión de una actividad económica. El objetivo principal de este contrato de asistencia técnica es apoyar a un emprendedor con un proyecto empresarial concreto. Durante la vigencia del CAPE, el emprendedor define su proyecto, realiza el estudio de viabilidad y todos los pasos preparatorios para la creación de su empresa.EL CAPE es un contrato por escrito, con un plazo máximo de un año, que puede ser renovado dos veces. A lo largo del contrato, el beneficiario tiene los derechos sociales de los trabajadores por cuenta ajena. La incubadora está obligada a pagar las cotizaciones sociales al sistema de seguridad social.Este tipo de contrato en España permitiría la promoción de emprendimientos de todo tipo, tanto sociales como tradicionales. Referencias:

C3. Creación de las figuras de Cooperativas de actividad y empleo, basadas en el modelo francés.
Se trata de un modelo de organización que permite ayudar a los emprendedores a lanzarse al mercado probando y experimentando sus ideas de negocio, productos, servicios … Sin necesitar formalizar su empresa, ahorrando riesgos y procesos de legalización lentos y caros.El emprendedor recibe una cobertura jurídica mínima necesaria que le ofrece la cooperativa, así como una serie de servicios paralelos: formación en emprendimiento; acompañamiento y asesoramiento en el start-up de su negocio; y servicios logísticos y de administración y contabilidad que toda nueva actividad empresarial puede llegar a necesitar. La cooperativa pone a disposición de los emprendedores su propio NIF con el que pueden iniciar su actividad, con facturación real. Es la cooperativa que factura en nombre de ellos. El riesgo, sin embargo, también lo asume la cooperativa.Esta figura facilitaría una forma directa de comprobación de la viabilidad de un proyecto, recibiendo un acompañamiento y asesoramiento permanente por parte de un equipo de profesionales expertos en creación de empresa. Referencias:

El grupo abajo-firmante está dispuesto a trabajar con los grupos parlamentarios y con el Gobierno para definir de forma más concreta y precisa los elementos de esta propuesta.


[1] Ver listado de firmantes al final del documento.

[2] COM(2011) 682 final: Iniciativa en favor del emprendimiento social – Construir un ecosistema para promover las empresas sociales en el centro de la economía y la innovación sociales, {SEC(2011) 1278 final}

[3] Fuente: Global Entrepreneurship Monitor, http://www.gemconsortium.org/

[4] Los proyectos tipo iEARN, Atlas de la Diversidad o el Aprendizaje-servicio son innovaciones reconocidas mundialmente.

[5] COM(2011) 682 final

[6] Según Crédit Coopératif.